Superándonos:
volando más alto
.
Convertir los deseos en realidad
...Los deseos surgen en nosotros como el resultado natural de vivir en un mundo lleno de contrastes. Estos contrastes, aunque no lo parezca a simple vista, son los que estimulan nuestro crecimiento haciéndonos conscientes de las nuevas posibilidades para nuestra vida; aunque para muchas personas los deseos son sinónimo de ansias insatisfechas, de desagradables ausencias… de ahí que muchas de ellas nieguen sus anhelos más profundos y se limiten a vivir la vida que les ha tocado vivir “por defecto”.
EL GENIO DE LA LÁMPARA
...Pero si tuviésemos ante nosotros una lámpara mágica, ¿la frotaríamos para que saliera el genio que hiciese realidad todos nuestros deseos? Yo, si lo pienso con detenimiento, no: puestos a elegir, preferiría ser yo mi propio genio y no estar a expensas de la magia, la suerte o la alienación de las estrellas…
...Para ser nuestro propio genio de los deseos existen muchas fórmulas que, si bien no son mágicas, nos encaminan con paso seguro hacia el logro de nuestras metas:
...Antes que nada, el paso preliminar del proceso consiste en cambiar nuestra manera de percibir la realidad, atendiendo a la máxima de que “si no vives como piensas, acabarás pensando como vives”: nuestros sentidos nos dicen que la realidad es única, externa a nosotros y que apenas cambia; lo cual, a su vez, nos lleva a mantener los mismos pensamientos y comportamientos acerca de la misma, un sistema que se retroalimenta como un círculo vicioso.
...Pero nosotros no somos algo separado de la realidad, pues nuestras creencias interactúan con ella. Es decir, que si somos conscientes de que con el solo poder de nuestra intención participamos creativamente en la realidad, dejaremos de vivir como autómatas y adquiriremos un mayor control sobre nuestra vida… Una vida que se manifiesta, como cualquier proceso de crecimiento, de forma centrífuga: de dentro a fuera. Es decir: en nuestro caso, no se trata de desear las cosas e intentar lograrlas (lo externo) para ser feliz (lo interno), sino justo al revés.
DISFRUTAR DEL CAMINO
...Se trata de ser feliz (a través de nuestra renovada visión y comprensión del mundo) y es entonces cuando los resultados externos aparecerán como puro reflejo, como consecuencia necesaria. Por eso el éxito, a mi juicio, no es una estación de llegada, sino un viaje: no es tanto conseguir todo lo que deseamos, como sentir la alegría y el optimismo que nos embargan cuando estamos en el camino de lograr lo que queremos.
...Y es que, en palabras de Albert Einstein, “la imaginación lo es todo; es la vista previa de lo que la vida va a atraer”. Esto viene a decir que las cosas comienzan a existir, de alguna manera, desde que empiezan a crearse en nuestra mente. A través de ella, entonces, no sólo expresamos la realidad sino que también la generamos. Con esto no pretendo decir que dejemos de ser realistas y miremos a la vida exclusivamente con los ojos de la imaginación, pues eso constituiría un delirio. Lo que intento transmitir, simplemente, es la ley de atracción : si vemos las cosas como son, sin más, las atraemos como son; mientras que si hacemos el esfuerzo consciente de visualizarlas como nos gustaría que fueran, atraeremos una realidad diferente y que superará a la actual. Porque atraemos aquello en lo que pensamos, sea esto positivo o negativo (nuestro inconsciente no distingue, para él todo es verdad). Así pues, dejemos de ser tan eminentemente observadores y empecemos a ser un poquito más visionarios.
...Y una vez visto el paso preliminar, avancemos en el proceso de convertirnos en nuestro propio genio de los deseos. Proceso que dividiré, compartiendo la visión de Esther y Jerry Hicks (autores de “Pide y se te dará”), en tres pasos:
1. Atreverse a pedir.
...Creemos que pedir lo que deseamos es fácil, pero, en realidad, a menudo pedimos cosas para nuestra vida sobre las que no hemos reflexionado en profundidad. El resultado es que nos vemos embarcados en un velero sin timonel: en proyectos que nos llevan hacia metas con las que no nos sentimos realmente identificados y con las que, por tanto, nos cuesta comprometernos hasta el final.
...Para elegir adecuadamente hemos de emplear todo el tiempo y las experiencias que necesitemos y hemos de utilizar nuestras emociones como guías. Así como sentirnos mal nos ayuda a saber lo que no deseamos, sentirnos bien nos ayuda a saber si estamos en camino y cómo vamos a sentirnos cuando lo consigamos. Es esencial, pues, conocer el valor de nuestra perspectiva y nuestras preferencias para saber qué es lo que estamos atrayendo y qué tipo de vida nos estamos creando. Porque no estamos aquí para cambiar el mundo, sino para co-crear a nuestro alrededor el mundo que deseamos.
...Una vez que hemos identificado nuestro deseo (que ha de ser creíble, pero desafiante, y debe estar formulado en positivo), hemos de fortalecerlo afrontando nuestras creencias autolimitadoras. Hemos de darnos cuenta de que muchos de los límites que creemos ver, existen tan sólo en nuestra mente. Así que hemos de empezar a creer que nuestro deseo es posible, lo merecemos y nos lo podemos permitir. Henry Ford decía al respecto: “tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, de cualquier forma estás en lo cierto”. Hay que dejar fuera, por tanto, nuestro miedo a desilusionarnos si no lo conseguimos y nuestra creencia de que desear es algo poco espiritual e insolidario: pese al pensar popular (que tanto miedo y envidia genera), la abundancia es buena, está a nuestro alcance y en el mundo hay suficiente para todos, aunque sólo sea por el mero hecho de que no todos deseamos las mismas cosas…
2. Atender la petición.
...Esta tarea no nos corresponde a nosotros, sino al Universo. Se trata de ser conscientes de que cada petición nuestra es atendida, siempre… aunque lógicamente lleve su tiempo. En este sentido, es vital también saber concentrarnos en el “qué” queremos, no en el “cómo” (la manera en que creemos que ha de manifestarse), pues esto le corresponde al Universo.
...Es una cuestión de confianza, igual que cuando vamos a un restaurante y pedimos lo que queremos: no dudamos ni por un instante en que el camarero nos lo traerá. Así, no mostramos ansiedad ni dudas mientras esperamos nuestro plato; incluso podemos conversar animadamente de otras cosas con nuestro acompañante… Ésa es exactamente la actitud que hemos de mantener en este paso, en apariencia pasivo, del proceso: fe, paciencia, desapego y sabiduría para saber que cada cosa se manifiesta en el momento idóneo, pues el Universo sabe el camino más corto, rápido y armonioso entre nosotros y nuestro sueño. Así pues, tampoco temamos la velocidad si las cosas suceden demasiado rápido y confiemos… pues vivir es como conducir en plena noche: el camino se ilumina a medida que avanzamos.
3. Permitir el proceso.
...Muchos de nuestros deseos no se cumplen porque, en el fondo, nosotros mismos lo impedimos. Autoboicoteamos nuestra felicidad con todo tipo de resistencias: centrándonos en nuestra incapacidad para lograrlo, en lo que tememos, en lo que no podemos aceptar, en lo que nos disgusta… En este sentido, es necesario trabajar la aceptación para liberarnos de nuestros pensamientos resistentes.
...Para predisponernos a recibir lo que hemos pedido, recordemos que es nuestro estado de ánimo el que crea la atracción y nos facilita alcanzar nuestros deseos. Para alinearnos, pues, con éstos resulta muy útil emprender cualquier acción de esta tríada (aunque, por supuesto, emplear las tres nos conduce a cotas más altas de desempeño):
... Meditar. Cuando la voz y la visión interior son más claras que lo que marca la mente o el mundo exterior es cuando logramos un verdadero autodominio. Así pues, silenciarnos y aplacar nuestro “tráfico mental” es especialmente beneficioso para liberarnos de los pensamientos resistentes de escasez e incapacidad.
... Visualizar. Es decir, dirigir conscientemente la atención a lo que queremos. Dado que tanto aceptando como rechazando, atraemos todo aquello a lo que prestamos atención, elijamos no centrarnos en la carencia, que tanta frustración, ira y temor nos produce. Seamos selectivos y elijamos recrearnos en aquellos pensamientos y aspectos de la realidad que nos produzcan una sensación más grata, pues cuanto más nos complacemos en aquello que apreciamos, más lo atraemos a nuestra vida.
... Expresar. Se trata de recrearnos al máximo en nuestros deseos: imaginarlos, escribirlos… ¡pintar cuadros de ellos, si es preciso! Nuestra vida se basa en la expresión continua de quienes somos realmente. Por tanto, esta acción no es caprichosa ni inútil, ya que nos permite crear dentro de nosotros el lugar para hacernos equivalentes con lo que deseamos… y atraerlo a nuestra vida.
OCHO PASOS PARA LLEGAR A LA META
... COMPROMÉTETE CONTIGO MISMO.
...Una vez que has identificado tu deseo, no hace falta que hagas público tu grado de compromiso con el mismo, pero si de veras quieres lograrlo es necesario que te plantees sinceramente cuán importante es para ti (pues cuanto más interna y trascendente es nuestra motivación, más fácil es mantenerla) y cuánto estás dispuesto a invertir para lograrlo.
... IDENTIFICA LOS OBSTÁCULOS .
...Detecta tus limitaciones externas (más fáciles de vencer y manejar) e internas (sentimientos de no merecimiento, resistencias al cambio…) y trabaja sobre ellas. Y recuerda, sobre todo, que los obstáculos constituyen una herramienta única para crecer, pues nos hacen conscientes de los resortes que tenemos que movilizar para funcionar a pleno rendimiento y ponen en marcha nuestro esfuerzo.
... SÉ HABIL.
...Dicen que a veces no es tan necesario saber tocar el piano, como pulsar la tecla adecuada… Es decir: el esfuerzo por sí solo no sirve de nada si no va orientado en la dirección adecuada. Así pues, amplía y afina tu visión de las cosas, sé sensible a las señales y pistas que te ofrece la vida y despliega toda tu habilidad para elegir el mejor camino para llegar a tu meta.
... DESARROLLA TU VOLUNTAD.
...Unida a la habilidad, va la valentía: “la suerte favorece a los intrépidos”. Así pues, provoca y arriesga, atrévete a fabricar tu propia suerte. Para ello tendrás que planificarte y “dividir para vencer”; es decir, actuar por pasos, de manera organizada.
...Y, sobre todo, tendrás que salir de tu zona de comodidad: rebasar tus límites… incomodarte, en una palabra. Pema Chödrön cita en uno de sus libros una frase maravillosa que ilustra muy bien esta idea: “Sólo en la medida que nos exponemos a la aniquilación una y otra vez podemos hallar en nosotros aquello que es indestructible”.
... CULTIVA LA PACIENCIA.
...Esta habilidad es esencial porque muchos de nosotros tenemos empuje para emprender y, más tarde, nos falta paciencia para soportar las piedras del camino y, especialmente, para dar lugar a la otra parte del proceso: a todo aquello que tiene que suceder sin nuestra intervención directa para que se cumpla nuestro deseo. En este sentido, hemos de recordar que la paciencia no es una virtud pasiva ni resignada. Es una espera activa y confiada, una entrega sabia a los procesos del Universo en la certeza de que para que un pastel resulte delicioso, debe aguardar cierto tiempo en el horno…
... DIVIÉRTETE EN EL PROCESO .
...No pierdas de vista que estás trabajando por tus deseos, no por tus necesidades más básicas. Sé consciente de que tu bienestar no depende del logro y que puedes ser feliz aun sin haberlo alcanzado todavía.
...Recuerda, en este sentido, que mantener alto tu estado de ánimo no sólo atraerá más fácilmente lo que deseas, sino que hará el proceso mucho más agradable. Y no se trata de fingir un estado de ánimo que no se corresponda con la realidad, sino de encontrar un pensamiento que te permita elevarlo, aunque sea mínimamente, para recuperar el control sobre el mismo. Es decir, no se trata de autoengañarte, sino de hacer un pequeño esfuerzo por recuperar el entusiasmo hacia lo que tanto deseas.
... ÁBRETE A LO BELLO.
...Pon atención a tu manera de conversar, detecta los planteamientos negativos que subyacen a muchas de tus afirmaciones y cámbialos, pues a veces caemos en derrotismos simplemente por hábito, dejadez o por puro contagio de un entorno poco motivador. No seas duro contigo mismo en este proceso, simplemente reconoce que has de realizar un ajuste para vivir en armonía con quien eres en realidad.
...No hagas nada que pienses que está mal ni busques justificaciones en ello. Y trata de bloquear todos los pensamientos que vengan a tu mente, salvo los hermosos.
...Regodéate en lo bello: canta, escucha música, acaricia a tu gato, camina por un paraje bonito, trae a tu memoria recuerdos entrañables, mantén conversaciones sanas e interesantes… cualquier actividad que te haga sentir bien, que resuene en tu corazón, te mantendrá en la línea de lo que quieres conseguir.
... MANTÉN TUS OBJETIVOS A LA VISTA.
...Pega en un corcho dibujos, fotografías, escritos, símbolos… que representen todas las cosas que deseas como si ya las tuvieras: salud, prosperidad, relaciones positivas… Es fundamental tener el “Tablón Imaginario” a la vista, de modo que sirva para concretar realmente lo que deseas y para hacerte consciente de si tus deseos sufren modificaciones con el tiempo. Y recuerda que no es una técnica de manipulación del exterior, sino de expresión de lo interior.
...Por ejemplo: si deseas tener más dinero, toma un extracto de tu cuenta bancaria y escribe encima la cantidad que te gustaría que hubiera. Ha de ser una cantidad que tú consideres creíble, pues si las ves absolutamente fuera de tu alcance, producirá el efecto contrario al que persigues.
...Otro ejemplo: si deseas vender tu casa, no has de poner un papel donde escribas “quiero vender mi casa” sino una foto de la misma en la que estampes un “Vendido”, de manera que cuando la mires sientas la alegría de lo que está por venir.
*** TEST: ¿LUCHAS POR TUS OBJETIVOS? ***
...Imagina que un buen día te despiertas con un par de alas en tu espalda. Estás muy sorprendido, porque no sabes quién las puso ahí o si estuvieron siempre detrás de ti y nunca las viste… En cualquier caso, caes en la cuenta de que es posible que no todo el mundo nazca con ellas por lo que, pensándolo bien, quizá te convenga plantearte qué hacer con tu recién descubierto don…
...1. La primera decisión es crucial: ¿te decides a volar inmediatamente o prefieres seguir caminando, al menos por el momento…?
...2. Es posible que finalmente hayas decidido volar. Si es así, ¿sabrás hacerlo? ¿cómo podrás aprender? ¿de dónde obtienes la información?
...3. Cae en tus manos un “Manual para Voladores Novatos” en el que se indica claramente que para volar has de acudir hasta el borde del abismo de una montaña y saltar. ¿Qué es lo primero que se te pasa por la cabeza?
...4. Más abajo lees que aunque te caigas, no morirás; tan sólo te harás algunos rasguños que te harán más fuerte para el siguiente intento. ¿Qué opinas ahora que sabes lo peor que puede pasarte: te da aún más miedo o te animas a saltar?
...5. Por un momento, decides intentarlo y te encaminas hacia la montaña. Los vecinos del lugar tratan de detenerte porque consideran que tu propósito es una locura y te increpan preguntándote para qué necesitas volar. ¿Qué les respondes?
...6. Continúas tu camino hacia la montaña, pero justo antes de saltar, aparecen tu familia y amigos y tratan de aconsejarte que intentes algo menos peligroso y arriesgado: ¿y si probases a saltar desde una escalera o desde la copa de un árbol? ¿Qué decides?
Valoración:
...1. Volar, encaminarnos hacia lo que queremos, implica valentía, voluntad y arrojo. ¿Eres de los que piensan que “nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta” o eres de los que se sienten más seguros yendo por sendas trilladas por otros, por miedo a equivocarte, a fracasar, a ser diferente, a sentirte solo en tu intento…? Al fin y al cabo, puedes continuar caminando, nada te obliga a volar… Pero si ésta ha sido tu respuesta, ten en cuenta que la seguridad absoluta no existe y que buscarla sólo conduce al bloqueo y al estancamiento, pues cualquier ser o fenómeno que se precie de estar vivo está sujeto al cambio, al crecimiento y a la ruptura de sus límites.
...2. De estas respuestas se desprende tu grado de autoconfianza. Si crees que no sabrás hacerlo y que tendrás que pedir ayuda a otras personas, es muy probable que en la consecución de tus deseos te apoyes excesivamente en otros y no cuentes con tus propios recursos. Por el contrario, si confías en que podrás aprender y que tienes habilidad para obtener la información, significa que eres una persona bastante autónoma con confianza en tu criterio y en tus destrezas para obtener los conocimientos que te acerquen a tu meta.
...3. Tu respuesta refleja tu actitud para acometer los grandes obstáculos y te hace consciente de todo lo que tendrás que invertir para superarlos. ¿Cómo interpretas esta situación? ¿te detiene? ¿hace que abandones tu deseo porque crees que es imposible? Como sabrás, lo que no deseas de verdad te resulta inalcanzable. Pero con desear las cosas no basta; es preciso cultivarse en la actitud de los triunfadores, que es la de las personas que a veces hacen cosas que no les gustan pero que llevan al objetivo; frente a la de los perdedores, que hacen siempre cosas que les gustan, aunque no lleven a ninguna parte…
...4. Tu respuesta muestra tu actitud para resistir las inevitables adversidades que te encontrarás en el camino hacia tu deseo y tu capacidad para levantarte tras las caídas. Decía El Principito: “es necesario que soporte dos o tres orugas si quiero conocer las mariposas”. Efectivamente, cuando trabajamos por un objetivo que vale la pena, hay que asumir cierto grado de incomodidad durante el proceso. Pero cualquier tropiezo, aunque no lo parezca, nos hace adelantar camino. Y lo que está claro es que o crecemos ante la dificultad o es que no la estamos afrontando. Por lo que no caigamos en la tentación de pedir una carga ligera, sino unas espaldas fuertes.
...5. Tu respuesta pone de manifiesto tus verdaderas motivaciones, las que te sustentarán en todo el proceso y las que justificarán tu esfuerzo. Tus motivaciones son el alimento de tu deseo y son las que te harán sentir íntimamente que todo tu empeño vale la pena… Ya lo decía Nietzsche: “quien tiene un porqué para vivir es capaz de soportar cualquier cómo”.
...6. El niño del cuento en el que está inspirado este test, decidió subirse a la copa de un árbol y saltar: desplegó las alas, las agitó en el aire con todas sus fuerzas… y cayó precipitadamente en la tierra. Abatido y frustrado por el golpe, se dirigió a su padre, que era quien le había dicho que podía volar, y le dijo furioso:
...- ¡Me mentiste, no puedo volar!
...- Hijo mío – dijo el padre-. Para volar, hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen. Es como tirarse en paracaídas: necesitas cierta altura antes de saltar…
...Y es que para volar hay que empezar asumiendo riesgos, pues volar significa no tener nada donde agarrarse…