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La pareja: Reflexiones
La generosidad: Para el otro, lo mejor
El amor: La aceptación de todo
En busca del amor : ¿Será amor?

 

 

En pareja

 

La pareja: Reflexiones

¿Cuál sería el "Dodecálogo Ideal para el Desamor y la Ruptura"? tal vez éste:

  1. Pásale factura cada día por sus fallos, defectos y fracasos. Mejor si se los echas en cara delante de otras personas.
  2. Cultiva el mal carácter y la aspereza de trato y muéstrate habitualmente malhumorado, a ser posible sin motivos.
  3. No te des nunca por satisfecho con lo que hace, ni con sus atenciones y cuidados. No caigas en la debilidad de reconocerle mérito alguno.
  4. Monta un drama por cualquier nimiedad, magnifica lo más insignificante e intrascendente y no cedas hasta que se sienta culpable.
  5. No expreses nunca tu dolor o enfado abiertamente, ni digas lo que piensas o sientes. Si guardas bien tu rabia y tu odio, pronto llegarás a la conclusión de que vives con un ser despreciable, que se gana a pulso que le amargues la vida.
  6. No seas empático ni te pongas jamás en su lugar, porque si lo haces podrías disculparle o comprenderle y hasta ceder en algo y esto es una debilidad que no te puedes permitir.
  7. No des jamás el primer paso en las relaciones íntimas, que sea tu pareja quien tome siempre la iniciativa y ya verás tú si te sientes o no con ganas.
  8. Impón tu criterio en todo, sé dominante ya sea en lo referente a la educación de los hijos o en cualquier otro asunto. No cedas jamás. La delicadeza y el tacto son muestras de debilidad.
  9. Ponte siempre en lo peor, muestra desconfianza y recelo y exígele que, como prueba de amor, se adapte a tus gustos, deseos y caprichos.
  10. Involucra a los hijos en vuestros conflictos y que desde sus primeros años se familiaricen con vuestros modales groseros, descalificaciones, gritos e insultos.
  11. Niégate por sistema a compartir con tu pareja gustos, aficiones, proyectos… cuanto menos tengáis en común, mejor.
  12. Flirtea con cualuquiera, no desaproveches las ocasiones y provoca sus celos. Hazle dudar de tu amor y así mantendrás mejor su interés por ti, le tendrás más pendiente y loco de celos.

¿Y el "Dodecálogo Ideal para el Amor y la Armonía"? quizás este otro:

  1. No estéis enfadados los dos al mismo tiempo, conservad la calma. Si uno de los dos quiere ganar una discusión, deja que sea tu pareja. Se necesitan dos para formar una disputa, y el que está equivocado es el que más habla.
  2. No recuerdes errores del pasado y si tienes que hacer una crítica, hazlo con amor.
  3. No os gritéis el uno al otro (¡a menos que la casa esté en llamas!) y nunca os vayáis a dormir con algo por resolver.
  4. Cuando estés equivocado, estáte preparado para admitirlo y pedir perdón. Estáte también preparado para perdonar.
  5. Estád siempre disponibles el uno hacia el otro. Id al encuentro el uno del otro, no esperes a que sea siempre el otro el que acuda a ti.
  6. Encontrad tiempo para estar juntos y compartir cosas: tareas, aficiones, proyectos, viajes...
  7. Dialogad, dialogad y dialogad. El verdadero diálogo es el alma de toda relación conyugal o de pareja porque favorece el encuentro, nos enseña a escuchar y nos hace receptivos y empáticos.
  8. No justifiques tu comportamiento o el de tu pareja a través de ciertos tópicos: "quien bien te quiere"... te lo demostrará haciéndote feliz y sería estúpido que lo pretendiera humillándote, recordándote a cada instante tus errores o menospreciándote. Amar es anteponer el bien del otro a nuestro propio bien.
  9. Valora y expresa abiertamente lo que admiras de tu pareja.
  10. Confía en tu pareja y sé buen confidente.
  11. Haced frente común y creced juntos ante las dificultades.
  12. Respeta la individualidad de tu pareja, es fundamental que cada uno mantenga su propia identidad.

Al hilo de este último punto, unos extractos adaptados de Gibrán Jalil Gibrán de su obra "El Profeta":

...Cuando el amor os llegue, seguidlo. Y cuando os hable, creed en él. Os amansará para que lo dócil y flexible brote de vuestra dureza, para que conozcáis los secretos de vuestro propio corazón. Porque así como se remonta a lo más alto y acaricia vuestras ramas más delicadas que tiemblan al sol, así descenderá hasta vuestras raíces y las sacudirá desarraigándolas de la tierra.
...El amor no posee ni quiere ser poseído. Recordad también esto cuando lleguen los frutos de vuestro amor: vuestros hijos no son vuestros hijos, son los hijos y las hijas del anhelo de la Vida, ansiosa por perpetuarse. Por medio de vosotros se conciben, mas no de vosotros. Y aunque estén a vuestro lado, no os pertenecen. Sois el arco desde el que Dios, el Arquero, lanza a vuestros hijos como flechas vivientes hacia lo lejos. Dejaos moldear alegremente por el Arquero, porque así como Él ama la flecha que vuela, así ama también el arco que se tensa.
...Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre, aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días. Mas dejad que en vuestra unión crezcan los espacios. Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión. Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis sólo en una. Cantad y bailad juntos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces. Hasta las cuerdas de un arpa están separadas aunque vibren con la misma música.
...El amor no tiene más deseo que realizarse, mas si amáis y no podéis evitar tener deseos, que vuestros deseos sean éstos: despertar al alba con un corazón alado y dar gracias por otro día más de amor… y dormir luego con una plegaria por el ser amado en vuestro corazón y con una canción de alabanza en vuestros labios.

La generosidad: Para el otro, lo mejor

...Era un matrimonio pobre. Ella hilaba a la puerta de su choza pensando en su marido. Todo el que pasaba se quedaba prendado de la belleza de su cabello negro, largo como hebras brillantes salidas de su rueca. Él iba cada día al mercado con algunas frutas. A la sombra de un árbol, se sentaba a esperar, sujetando entre los dientes su pipa vacía. No llegaba el dinero para comprar un pellizco de tabaco.
...Se acercaba el día del aniversario de la boda y ella no cesaba de preguntarse qué podría regalar a su marido. Y, además, ¿con qué dinero? Una idea cruzó su mente. Sintió un escalofrío al pensarlo, pero, al decidirse, todo su cuerpo se estremeció de gozo; vendería su pelo para comprarle tabaco.
...Ya imaginaba a su hombre en la plaza, sentado ante sus frutas, dando largas bocanadas a su pipa: aromas de incienso y de jazmín darían al dueño del puestecillo la solemnidad y prestigio de un verdadero comerciante.
...Sólo obtuvo por su pelo unas cuantas monedas, pero eligió con cuidado el más fino estuche de tabaco. El perfume de hojas arrugadas compensaba largamente el sacrificio de su pelo.
...Al llegar la tarde, regresó el marido. Venía cantando por el camino. Traía en su mano un pequeño envoltorio: eran unos peines para su mujer, que acababa de comprar tras vender su vieja pipa… Abrazados, rieron hasta el amanecer.

El amor: La aceptación de todo

...Un hombre de cierta edad vino a la clínica donde trabajo para curarse una herida en la mano. Tenía bastante prisa y, mientras se la curaba, le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer.
...Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer que vivía allí. Me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar porque tenía un Alzheimer muy avanzado.
...Mientras terminaba de vendar la herida, le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana.
- No – me dijo – Ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce.
- Entonces – le pregunté extrañado – y si ya no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?
...Me sonrió y, dándome una palmadita en la mano, me dijo: “Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella”.
...Y es que el verdadero amor es la aceptación de TODO lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya nunca más podrá ser”.

En busca del amor: ¿Será amor?

... ¿Crees que te has enamorado porque al ver a esa persona te sudan las manos, te late fuerte el corazón y no sabes qué decir? Eso no es amor… es NERVIOSISMO.
... ¿Te gusta estar con esa persona porque sólo estando a su lado te sientes tranquilo? Eso no es amor… es INSEGURIDAD.
... ¿Crees estar enamorado por la forma en que te mira, te sonríe y te da a entender que le gustas? Eso no es amor… es COQUETERÍA.
... ¿Has encontrado a alguien que tiene tus mismos gustos y piensa parecido a ti? Eso no es amor… es CASUALIDAD.
... ¿Crees estar enamorado porque, simplemente, no puedes quitarle los ojos de encima? Eso no es amor… es DESEO.
... ¿Cuándo no está contigo no sabes qué hacer? Eso no es amor… es ABURRIMIENTO.
... ¿Te lo pasas genial con esa persona? Eso no es amor… es AMISTAD.
... ¿Crees que esa persona es perfecta? Eso no es amor… es tu IMAGINACIÓN.
... ¿Te gusta estar con esa persona porque te escucha, te entiende y te aconseja? Eso no es amor… es CONFIANZA.
... ¿Piensas que le amas porque te gusta su forma de pensar, de actuar y de vivir? Eso no es amor… es ADMIRACIÓN.
... ¿Sientes que sin esa persona no vales nada? Eso no es amor… es BAJA AUTOESTIMA.
... ¿... Y no puedes evitar sonreír cuando piensas en esa persona; simplemente ilumina tu día con su presencia?

... Te diré algo: eso no es amor… pero puede serlo!
... Porque cuando encuentras a la persona adecuada, te llenas de ganas de vivir y descubres que dentro de ti hay más cosas buenas de las que habías imaginado.
... Porque cuando os encontráis, ambos crecéis en espíritu día a día y os convertís en mejores personas.
... Ésa es la magia del amor: del verdadero amor. Así que si un día crees encontrarlo… no lo dejes ir.

 


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